- internet:Cuba se encierra
Increíblemente, a casi diez años de iniciado un nuevo siglo, Cuba se encierra. Las últimas disposiciones oficiales acerca del acceso de los cubanos a Internet son increíbles en una época completamente informática, donde la información mediática se ha expandido a través de redes que conectan a un mismo tiempo varios puntos del planeta
Ciudad de la Habana, mayo de 2009
Directora: Mara Michelle
No desea que sus ciudadanos contemplen, al menos como espectadores, el gran show ciudadano de estos nuevos días, el postmodernismo y el desarrollo en época de globalización, unificación de culturas y desenfoques de fronteras. Digo como espectadores, porque hace ya cincuenta años que los cubanos hemos sido doblemente bloqueados; un bloqueo externo, invisible, que ningún ciudadano palpa, pero seguro y cierto; y un bloqueo interno, crudo, aislante y enajenante que dispara monotonías y más mala-formación que desinformación, aunque a esta última estamos habituados, y no deja tan hondas secuelas como la primera, que ya se vislumbran en las nuevas generaciones.
Según los cables de algunas agencias, y según personas que han ido a indagar si es cierto o no, Internet en Cuba, a partir del 4 de mayo, no será ya para los cubanos a secas, será exclusivamente para aquellos cubanos que posean pasaporte o, mejor dicho, para los cubanos hiphenizados (los llamados cubano-otra nacionalidad, ejemplo los cubano-americanos o los cubano-españoles), para los turistas y los extranjeros. Es decir no basta con poseer pasaporte para tener el derecho a acceder a Internet, sino que también se requiere tener una nacionalidad doble, o no ser simplemente un cubano para que se pueda viajar a través del desarrollo y la información. Los requisitos ahora nos obligan a tomar prestada otra nacionalidad y otra residencia, y por ende a la adquisición de un artículo de lujo, el pasaporte, cuyo costo es 6 veces el salario promedio de la población. ¿Para qué? Para acceder a Internet en Cuba, siendo cubana.
Consenso se pregunta, ¿para quiénes será destinada, desde este momento, una de las herramientas fundamentales con que cuenta el mundo hoy en día en términos de conocimiento, comunicación e información? ¿Acaso Cuba cuenta con algo similar que supla su falta, o acaso está preparada para asumir el reto de mantener cerradas las puertas al sol?
Desde este espacio, me dirijo a ustedes para que reflexionen junto a mí y se pregunten: ¿Será posible un nuevo destino sin la red de redes? ¿Será humano cortar la conexión con el resto del mundo, cuando la naturaleza del hombre es expansionarse en espacio y letras? ¿Es esta la nueva era, sin restricciones absurdas, que se vislumbró un buen 26 de julio de 2007 cuando el presidente Raúl Castro parecía abrir un nuevo camino para la nación cubana?
Creo que esta nueva jugada del gobierno cierra todas las puertas posibles a la comunicación e intercambio instantáneos entre los cubanos y sus semejantes de allá afuera. De ese que está allá, fuera de las costas de nuestra querida isla. De nuestros amigos de la infancia, de nuestros familiares, colegas y vecinos. Me uno al reclamo mundial de los tantos que abogamos porque salgamos a la luz de una vez y por todas. Una campaña cubana permanente por el libre acceso Internet nos espera desde ahora.
Mara Michelle
Directora Grupo Mediático Consenso
Directora: Mara Michelle
No desea que sus ciudadanos contemplen, al menos como espectadores, el gran show ciudadano de estos nuevos días, el postmodernismo y el desarrollo en época de globalización, unificación de culturas y desenfoques de fronteras. Digo como espectadores, porque hace ya cincuenta años que los cubanos hemos sido doblemente bloqueados; un bloqueo externo, invisible, que ningún ciudadano palpa, pero seguro y cierto; y un bloqueo interno, crudo, aislante y enajenante que dispara monotonías y más mala-formación que desinformación, aunque a esta última estamos habituados, y no deja tan hondas secuelas como la primera, que ya se vislumbran en las nuevas generaciones.
Según los cables de algunas agencias, y según personas que han ido a indagar si es cierto o no, Internet en Cuba, a partir del 4 de mayo, no será ya para los cubanos a secas, será exclusivamente para aquellos cubanos que posean pasaporte o, mejor dicho, para los cubanos hiphenizados (los llamados cubano-otra nacionalidad, ejemplo los cubano-americanos o los cubano-españoles), para los turistas y los extranjeros. Es decir no basta con poseer pasaporte para tener el derecho a acceder a Internet, sino que también se requiere tener una nacionalidad doble, o no ser simplemente un cubano para que se pueda viajar a través del desarrollo y la información. Los requisitos ahora nos obligan a tomar prestada otra nacionalidad y otra residencia, y por ende a la adquisición de un artículo de lujo, el pasaporte, cuyo costo es 6 veces el salario promedio de la población. ¿Para qué? Para acceder a Internet en Cuba, siendo cubana.
Consenso se pregunta, ¿para quiénes será destinada, desde este momento, una de las herramientas fundamentales con que cuenta el mundo hoy en día en términos de conocimiento, comunicación e información? ¿Acaso Cuba cuenta con algo similar que supla su falta, o acaso está preparada para asumir el reto de mantener cerradas las puertas al sol?
Desde este espacio, me dirijo a ustedes para que reflexionen junto a mí y se pregunten: ¿Será posible un nuevo destino sin la red de redes? ¿Será humano cortar la conexión con el resto del mundo, cuando la naturaleza del hombre es expansionarse en espacio y letras? ¿Es esta la nueva era, sin restricciones absurdas, que se vislumbró un buen 26 de julio de 2007 cuando el presidente Raúl Castro parecía abrir un nuevo camino para la nación cubana?
Creo que esta nueva jugada del gobierno cierra todas las puertas posibles a la comunicación e intercambio instantáneos entre los cubanos y sus semejantes de allá afuera. De ese que está allá, fuera de las costas de nuestra querida isla. De nuestros amigos de la infancia, de nuestros familiares, colegas y vecinos. Me uno al reclamo mundial de los tantos que abogamos porque salgamos a la luz de una vez y por todas. Una campaña cubana permanente por el libre acceso Internet nos espera desde ahora.
Mara Michelle
Directora Grupo Mediático Consenso
